Gabriel García-Márquez
El fallecimiento de Rosa Margarita Borunda Quevedo ha dejado un vacío significativo en la política mexicana, especialmente en el estado de Veracruz, donde su influencia y dedicación fueron notables.
Rosa Borunda nació un 29 de agosto en Ciudad Juárez, Chihuahua, hija de Roberto Borunda (hijo de Teófilo Borunda, exgobernador de Chihuahua) y Margarita Quevedo (hija del General Rodrigo Quevedo Moreno). Rosa Borunda estudió la licenciatura en Ciencias Políticas y conoció a Fidel Herrera Beltrán en la universidad al participar en una elección estudiantil, que por cierto ganó Fidel Herrera con su planilla.
Desde entonces comenzaron a tratarse y contrajeron matrimonio. Procrearon a sus tres hijos Fidel, Javier y Rosa. Paradójicamente este
25 de junio, día de su deceso, es el cumpleaños de su hijo Javier Herrera Borunda, triste coincidencia para la familia.
Como esposa del exgobernador Fidel Herrera Beltrán, Rosa Borunda de Herrera no solo desempeñó el papel de Primera Dama de Veracruz entre 2004 y 2010, sino que también se distinguió por su compromiso con las causas sociales y su trabajo en favor de los sectores más vulnerables de la sociedad.
UNA TRAYECTORIA DE SERVICIO EN VERACRUZ
Aun cuando desde hace mucho tiempo padeció de graves problemas de columna, siempre fue una mujer de temple y fue muy definitoria en la elección de su esposo Fidel Herrera como gobernador. La señora Rosa Borunda de Herrera siempre se caracterizó por su incansable labor en diversas áreas sociales, centrando sus esfuerzos en la educación, la salud y el bienestar de las mujeres y niños e incluso en la cultura. Durante el tiempo que fungió como primera dama de Veracruz, presidió el Sistema Estatal para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), desde donde implementó y promovió programas de gran impacto para la comunidad.
MUJER COMPROMETIDA CON LA EDUCACIÓN
Uno de los legados más destacados de Rosa Borunda fue sus compromiso con la educación. Entendiendo que la educación es una herramienta fundamental para el desarrollo de las personas, por lo que promovió diversos programas educativos y de capacitación, no solamente enfocados a la educación formal, sino también a la formación de habilidades prácticas que permitieron a las mujeres y jóvenes encontrar mejores oportunidades laborales y calidad de vida.
SU PREOCUPACIÓN POR LA SALUD Y LOS DERECHOS DE LAS MUJERES
La salud fue quizá el área más importante en que Rosa Borunda Quevedo dejó una huella imborrable. A través del DIF Estatal impulsó campañas de salud pública, programas de nutrición y proyectos de infraestructura médica que beneficiaron a miles de familias veracruzanas. Su enfoque integral en el bienestar infantil, con la implementación de programas de alimentación y atención médica, demostrando su compromiso con el presente y futuro de la sociedad.
Como presidenta del DIF Estatal promovió el programa Unidos Contra el Cáncer afirmando que. “Vivir con esta enfermedad es el mayor desafío que los seres humanos que la padecen, al igual que sus familias tienen que enfrentar alguna vez en sus vidas”.
Quién iba a pensar que esta dolorosa y fatal enfermedad le quitaría la vida a Rosa Borunda, quien por mucho tiempo luchó contra ese terrible mal que tanto aqueja a todos por igual sin distingos.
También se destacó por la defensa de los derechos de las mujeres, pilar inquebrantable de una sociedad donde las mujeres tienen que enfrentarse a numerosos desafíos, por lo que Rosa Borunda se convirtió en una voz activa en la promoción de la igualdad de género y la protección de los derechos de las mujeres. Sus esfuerzos se materializaron en programas de apoyo a mujeres víctimas de violencia, implementando campañas de sensibilización sobre la igualdad de género.
EL LEGADO DURADERO DE ROSA BORUNDA
El impacto de sus acciones va más allá de su tiempo como Primera Dama de Veracruz. Su trabajo dejó cimientos sólidos en distintas instituciones y programas que continúan beneficiando a la población veracruzana. Su legado es un testimonio de su dedicación, empatía y visión de una sociedad más equitativa.
Por esto y más, el fallecimiento de Rosa Margarita Borunda Quevedo de Herrera representa una pérdida significativa para Veracruz. Sin embargo, aun con su partida, su legado perdurará a través de las vidas que tocó a su paso y las mejoras que impulsó. Su memoria seguirá siendo una inspiración para quienes buscan hacer del servicio público el mejor camino para coadyuvar con el bien común.
Rosa Borunda de Herrera se distinguió por su labor filantrópica y social, pero también por su capacidad para conectar con la gente y comprender sus necesidades. Su legado en Veracruz es un testimonio de dedicación y pasión por contribuir a la consolidación de una sociedad más inclusiva y solidaria.
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