El contralmirante José Ramón Rivera Parga, director general del AICM, anticipa que el problema podría extenderse más allá del viernes.
Rivera Parga comparó esta situación con la que se vivió a finales de febrero, cuando la actividad del volcán Popocatépetl arrojó grandes cantidades de ceniza, afectando las operaciones aéreas. «Recordemos, por ejemplo, el tema de las cenizas, que duró unas cuatro o cinco horas, pero la afectación se extendió por tres días. Vamos a esperar a que pase la tormenta para evaluar el impacto y esperamos que no afecte tanto a los pasajeros», añadió.
Aunque la mayoría de las afectaciones son retrasos, también se han cancelado vuelos, principalmente entre Estados Unidos y México, así como entre Monterrey, Mérida y otras ciudades.
Por su parte, la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes aseguró que la falla no afectó los radares ni los sistemas de navegación aérea, ya que se utilizaron herramientas y sistemas propios protegidos contra interferencias externas.
«A través de los Servicios a la Navegación del Espacio Aéreo Mexicano (SENEAM), la dependencia informa que se han activado los respectivos protocolos de seguridad, en apoyo a todas las aerolíneas comerciales cuyos vuelos nacionales e internacionales pudieron verse afectados», detalló la dependencia dependencia un comunicado.
Asimismo, anunció que la propia Secretaría y la Agencia Federal de Aviación Civil ya han tomado las medidas necesarias para agilizar el despacho de vuelos ante las fallas en los sistemas informáticos.