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En ancas

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KAIROS

Francisco Montfort

Como a princesa consentida, el señor López lleva a su “corcholata” con todas las ventajas posibles para coronarla el próximo mes de octubre. Esto implica quitarle cualquier obstáculo a la señora Sheinbaum que le dificulte su triunfo. Quien va en ancas no conduce sus propios pasos.

Pero también, se convierte en alguien accesorio. En este caso, del proyecto político del señor López.

Asimismo esta condición de viajar en ancas implica algo que define a la candidata del partido en el poder: ser poco tolerante. El primer debate dejó en claro que a la señora Sheinbaum le molesta sobremanera que le señalen sus defectos y que aguanta muy poco las adversidades.

Ante las críticas de la candidata Xóchitl Gálvez el rostro de la señora Sheinbaum lucía descompuesto y trataba de ocultar bajo la máscara de una fingida sonrisa su rechazo a cualquier señalamiento de sus adversarios. Los movimientos de cabeza negando los señalamientos de su principal adversaria daban cuenta de la negación de las realidades que no le convienen o que no acepta.

El principal mensaje de este debate fue el lenguaje no verbal de los candidatos. La intolerancia de la señora Sheinbaum, la intrascendencia del señor Álvarez Máynez, que ni siquiera tiene apariencia de candidato presidencial y el arrojo y franqueza de la candidata Xóchitl Gálvez.

Si sumamos esta transparencia del carácter que mostró la candidata de Morena a su mimetismo con las ideas y conductas del señor López, más su falta de propuestas para remediar los males que el gobierno de su progenitor político ha causado al país, tenemos un cuadro completo de lo que sería su gobierno en caso de resultar triunfadora en los próximos comicios: mayor autoritarismo en las labores destructivas del país.

Porque en sus intervenciones la señora Sheinbaum mintió sobre las realidades que vive la república. Los graves problemas que se viven en materia de salud, de seguridad, de educación, de violencia fueron desconocidos por esta candidata. Y sus propuestas de gobierno sobre estas materias no apuntan a solucionar los males.

Es comprensible que no reconozca los problemas causados por su protector. Sin embargo, sus propuestas de gobierno sí deberían apuntar a solucionar dichos males aún sin mencionarlos. La crisis de salud no es resultado de la disminución de matrícula de las escuelas y facultades de medicina.

El destrozo del sistema de salud en atención primaria, de especialidades, de hospitalización; del sistema de vacunación; del sistema de inventarios y distribución de medicamentos ha sido el resultado de incapacidades profesionales del personal que tomó las riendas del sector, de las medidas populistas del presidente, de la enorme corrupción prohijada en las instituciones médicas.

Los también males incalculables en el sector educativo tienen el mismo origen. Pésimos funcionarios, medidas contrarias a la calidad y la superación de maestros y alumnos, la cancelación de la reforma educativa que había disminuido notablemente el poder de uno de los sindicatos más corruptos del país, la disminución de los presupuestos y la demagogia populista de izquierda en los libros de texto.

Sobre la inseguridad casi todo se resume en la famosa etiqueta que el presidente no puede quitarse de encima: #narcopresidente, ahora trasladado a su candidata. Ese resumen contiene la política nefasta de “abrazos no balazos” que lleva en la frente el presidente y su gobierno y que encubre la impunidad de la que gozan los delincuentes.

También incluye la violencia extrema de los sicarios, de las bandas criminales enfrentadas, de la extensión de las operaciones delincuenciales hacia las extorsiones, el cobro del derecho de piso y las desapariciones. Y el clima de violencia que expresa sin más el desprecio e incumplimiento de las leyes por una gran masa de pobladores de este inmenso país.

Sí: la candidata Sheinbaum niega o no quiso o no puede expresar el rechazo a estas conductas que han sumido a la nación en la peor crisis de su historia moderna. Tampoco señaló las medidas para corregirlas. Está maniatada por el señor López que la lleva en ancas hacia la presidencia de la república.

Llegar en ancas al puesto más importante de una nación debiera resultarle repulsivo a una sociedad que es o pretende normar su vida mediante los principios de una democracia. Porque lo cierto es que la señora Sheinbaum puede perder, como este primero, los siguientes debates. Lo cierto es que con una elección de Estado ella es casi segura ganadora.

El debate transparentó el carácter de esta famosa corcholata. Los auténticos demócratas deben evaluar que, más allá de esta candidata, su triunfo representa continuar con un proyecto que terminará por destruir el país, pues la idea del señor López es regresar a México al mismo sistema que ya destrozó a México en los años de esplendor del PRI de los años setenta.

francisco.montfort@gmail.com

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