Inicio POLÍTICA Sistema de Justicia Penal para Adolescentes

Sistema de Justicia Penal para Adolescentes

471

Rodolfo Chena Rivas


El 27 de septiembre de 2021, en diversos sitios electrónicos de noticias se leía:
“Asesinan a niño de 9 años en Xochimilco, su hermana de 14 es sospechosa”. A manera de
subtítulo, se anotaba que la sospecha provenía de la Fiscalía y —de toda obviedad— que el
asunto se había trasladado “al ministerio público”. El lugar de los hechos era la alcaldía de
Xochimilco, del Estado de la Ciudad de México; y, la Fiscalía, por supuesto, la de esa todavía
reciente entidad federativa.

Los datos que se extraían de la nota eran los siguientes:

1. Se trataba de dos menores de edad: una niña, Paola, de catorce años de edad, en calidad de
sospechosa; y la víctima, Gael, privado de la vida, era un niño de nueve años de edad;

2) ambos, con relación de hermandad consanguínea en primer grado;

3) se sospechaba que la adolescente —¿o, deberíamos decir: niña?— también estaba afectada de sus facultades
mentales;

4) el primero en percatarse de las huellas de violencia y heridas sufridas por la
víctima, por arma punzocortante, fue el abuelo, quien encontró al niño envuelto en “una
sábana al interior de su habitación”;

5) la sospecha se fundaba en que Paola era la única que
estaba con el hermanito asesinado, porque, al decir del abuelo, “su madre se fue a trabajar
durante la noche y los dejó viendo la tele”;

6) según dicho del abuelo, aunque al encontrar el
cuerpo de su nieto pidió ayuda, ya era tarde, pues el niño había fallecido;

7) madre, hija e hijo
tenían alrededor de 8 meses de vivir en el domicilio de los hechos, a donde llegaron por
razón del divorcio de sus padres; y,

8) la detención de Paola la realizaron agentes de la
Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, con el señalamiento de
presunta asesina de su hermano menor, y puesta a disposición del agente del Ministerio
Público de la Fiscalía de Justicia Penal para Adolescentes de esa entidad federativa: un
auténtico drama penal, como se intitula una obra del reconocido penalista mexicano, don
Raúl Carrancá y Rivas (1982).

En consecuencia, se estaba ante un caso de justicia penal para adolescentes,
conforme al artículo 18 de la Constitución Federal y 3, fracción I, de la Ley Nacional del
Sistema Integral de Justicia Penal para Adolescentes, que utiliza un criterio etario (la edad),
aplicable a personas “entre los doce años cumplidos y menos de dieciocho” (acompañado de
la expresión vaga “persona en desarrollo”), que se vean involucrados en la comisión activa
de ilícitos: en el caso comentado: un niño asesinado por una adolescente, presumiblemente.
Por cierto, resulta curioso que no tenemos un tipo penal —como en el feminicidio— para
denominar especialmente a la privación ilegal de la vida de un adolescente o, en un extremo
agravado, de una adolescente si hemos de ser justamente enfáticos de la condición
femenina.

Ahora bien, el artículo 5 de la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y
Adolescentes dice que “son niños los menores de dieciocho años de edad”. Así que por
cuanto a la inimputabilidad (ausencia de culpabilidad por edad, inmadurez o deficiencias
psicológicas), de la consulta de ésta y la anterior ley citadas, resultan etariamente dos
categorías: inimputabilidad absoluta para las personas menores de 12 años (categoría de
niños y niñas) e inimputabilidad relativa para los adolescentes (categoría entre 12 y menos
de 18 años). ¿Son suficientes la edad y la noción “desarrollo” para conceptualizar la
adolescencia? …pregunta complicada…seguiremos.

Artículo anteriorNo gustó la cumbia de Cazarín
Artículo siguienteLondres aprueba enviar a México a la exprimera dama de Veracruz, ex esposa de Duarte
Es un sitio digital abierto a todas las ideas, emociones, libertades, política, literatura, arte y cultura. 

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario
Por favor ingrese su nombre aquí