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Lord Peña ama su inocencia

FOTO: MOISÉS PABLO /CUARTOSCURO.COM

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Esta semana circuló un video donde el ex presidente Enrique Peña Nieto se divierte de lo lindo en una Primera Comunión, primero bailando con Jacqueline Tostado, directora de la agencia de marketing 360° y luego con su novia Tania Ruiz al ritmo de una cumbia de Los Ángeles Azules. Peña Nieto se dejaba llevar como quien no tiene nada que temer, mientras el ex director de Pemex Emilio Lozoya Austin no sabe ni dónde esconderse para evitar ser detenido por la Interpol, que tiene instrucciones de llevarlo ante las autoridades mexicanas que lo persiguen por el delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita.
Lozoya Austin está acusado de haber adquirido un bien inmueble a sabiendas de que los recursos utilizados procedían de una actividad ilícita en el 2012. En caso de que se le compruebe alguna responsabilidad en la comisión de este delito tendría que pasar entre 5 y 15 años en prisión.
Según la Fepade para financiar la campaña de Peña Nieto, la empresa brasileña Odebrecht entregó por conducto de Lozoya más de 12 millones de dólares a cambio de contratos en la refinería de Pemex en Tula a favor de la constructora.
Sin embargo, debido a que esto sucedió en 2012 y la denuncia se interpuso en 2017 a petición del PRD, es decir 5 años después, según la ley los presuntos delitos electorales ya habrían prescrito, por tanto, las acusaciones ya no tuvieron validez.
Ahora la investigación que se le sigue a Lozoya es por la compra de la planta de fertilizantes FERTINAL, que fue adquirida con un sobreprecio exorbitante y en la que se pretende también involucrar a Peña Nieto. Y por cierto hay otros expedientes más que podrían hundir a Lozoya: Agronitrogenados, Repsol, Oceanografía, Seadrill y Astilleros Barreras.
Ha trascendido también que Emilio Lozoya está tratando de negociar con los Estados Unidos la posibilidad de convertirse en testigo protegido, a cambio de entregar valiosa información sobre la red de sobornos y la corrupción que ha imperado en Petróleos Mexicanos.
Así que mientras Emilio Lozoya anda a salto de mata para no ser aprehendido, Enrique Peña Nieto se divierte como se le viene en gana, a sabiendas de que no corre riesgo alguno de ser detenido, pues resulta evidente que hay un pacto de caballeros con el jefe de la 4 T para no ser tocado ni con el pétalo de una rosa.
De manera que, si ve a Lord Peña bailando en una primera comunión, en una boda o en unos quince años a cualquier hora del día o de la noche, ni se inmute, él no corre peligro porque no le debe nada a nadie, de veras, bueno ni a Coppel.
Y si le llegara otro video por WhatsApp del ex presidente bailando con Tania o con otra, no trate de seguirle los pasos, porque la verdad es que no baila nada bien, pero súbale al volumen para escuchar el ambientazo de los Ángeles Azules cantando “… amo su inocencia, amo sus errores, soy su primer amor…”
Por cierto, ¿Emilio Lozoya será inocente? Muy pronto lo sabremos.

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