A David Martín del Campo

Un llamado a la unidad nunca está de más y no se trata de lo dicho esencialmente este pasado miércoles por el señor Joe Biden al tomar el gobierno de la mayor potencia mundial, sino aquí, en sus vecinos, nosotros.

Estamos en camino a un año electoral, la publicidad del Instituto Nacional Electoral arguye que son las más grandes de la historia; en juego son tres mil 626 cargos a definir, desde gobernadores, alcaldes, diputados locales y los 500 diputados federales el próximo 6 de junio.

Es pues, en esencia, un año muy político y de una u otra forma un referéndum al gobierno federal que encabeza el licenciado Andrés Manuel López Obrador.

Es evidente que el partido Morena, creado por el propio ejecutivo federal, tiene las de ganar en muchas partes aunque ya se sabe que en asuntos políticos hay sorpresas y de veras algunas inusitadas, así que a ver cómo le va.

El caso es que son 14 los partidos que participan en la jornada electoral, muchos de ellos en coalición y una que hace sus mayores esfuerzos por salir airosa, la triada PAN, PRI y PRD, de la que salen chispas.

Así que unidad que se pregona desde muchos foros y ámbitos que se diga, no la habrá este 2021.

Y vaya que de forma paralela y simultánea se sigue batallando con los asuntos de salud por el Covid 19 y una economía que aún no tiene una plataforma de relanzamiento que se vea muy sólida, lo cual ha afectado a todos sin diferencia alguna.

Por ejemplo, en la Ciudad de México se aprecia una considerable disminución de tráfico en las principales calles y avenidas, salvo el desastre que constituyen las líneas 1, 2 y tres del metro. 

Por las calles son interminables los letreros de venta y renta, debido presumiblemente a que muchas familias han tenido que ir a vivir a lugares más accesibles en colonias de la propia ciudad.

El binomio salud-economía ha causado daños inimaginables a las familias de esa ciudad y de muchas otras partes del país, sobre todo las del sur y sureste.

Las soluciones, por supuesto, no son para nada sencillas, así que a los gobernantes nos les queda más que aparentar que se camina por una ruta llena de obstáculos y que todos aguantemos a ver qué se les ocurre.

De crecimiento, desarrollo, seguridad y justicia  –salvo la del caso del general Cienfuegos- ni hablar por ahora y salvo excepciones no se ve nada claro lo que hacen los gobernantes en el país a quienes se les solicita unidad de objetivos, compromisos y cambios apegados a derecho.

Atraques

  1. Muchos edificios de la conmovedora campaña Mover a México siguen en el abandono y aunque la 4T no la lleva con sus antecesores, pues hay que aprovecharlos incluso como centros de atención  del Covid 19. Hay varios, tan sólo en Veracruz.
  2. Vaya lluvias registradas en el sureste el pasado miércoles, los habitantes de Xalapa, Veracruz, y municipios circunvecinos registraron las más altas en la historia conocida.
  3. Del deterioro ambiental y la contaminación, quedamos sin habla. La SCT, por ejemplo, ni una campaña en pro de  limpieza de carreteras.

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