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Hay costumbres verbales que se transmiten y se valoran, dando lugar a múltiples tradiciones populares: Luis Fernando Lara

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Luis Fernando Lara
  • Se llevó a cabo la segunda sesión del curso Historia del español de México 2022, impartido por Luis Fernando Lara, integrante de El Colegio Nacional.
  • Con el tema “La lengua de los conquistadores. El castellano y sus dialectos. Andalucismo del español en América”, el lingüista reflexionó sobre las influencias de la cultura andaluza en el español americano.
  • De acuerdo con el colegiado, para mediados del siglo XV, el castellano estaba en un momento de revolución que fue determinante para la formación de las variedades americanas de la lengua.
  • Tenemos el cuadro fonológico del castellano medieval, su evolución al español moderno de Castilla y su evolución al español moderno andaluz americano, aceptó el especialista.

 Luego de dictar una primera conferencia en la que buscó ofrecer un panorama de lo que eran los pueblos aborígenes de Mesoamérica, “con el objeto de poder situar con qué clase de individuos y qué clase de sociedades entraron en contacto los Conquistadores españoles”, el integrante de El Colegio Nacional impartió la cátedra “La lengua de los conquistadores. El castellano y sus dialectos. Andalucismo del español en América”.

Como parte del curso Historia del español de México 2022, coordinado e impartido por el especialista, recordó la importancia de conocer todo sobre las rutas de comunicación del centro de México hacia el norte, “puesto que son unas rutas que son las que habrán de determinar el camino de la conquista hacia el septentrión”.

“La lengua cambia por efecto de la evolución de las necesidades de comunicación y expresión de la gente que la habla, y los estudios sobre los orígenes del castellano nos muestran cómo se fueron produciendo mutaciones, variedades y desarrollos regionales del latín durante la Edad Media”.

Durante su cátedra, celebrada de manera presencial, aseguró que esas transformaciones se dieron cuando el extenso dominio de Roma sobre los territorios que había ido conquistando, también se iban diluyendo debido a la pérdida de control de la política y la economía romana, a las disensiones internas y las dificultades que enfrentaban los ejércitos, obligados a defender las enormes fronteras del imperio contra las invasiones de pueblos del norte y del este de Europa, los llamados bárbaros.

“Desde las épocas en que la educación y la intercomunicación entre sus sociedades decayeron por esas causas, fueron evolucionando por separado las lenguas, dando lugar al gran conjunto que llamamos lenguas romances; acerca de esa evolución en el ámbito romántico y de la Península Ibérica se pueden leer los capítulos correspondientes en mi opúsculo Herencia léxica del español de México y en mi libro Historia mínima de la lengua española”, compartió el colegiado.

Así, para mediados del siglo XV, el castellano estaba en un momento de revolución que fue determinante para la formación de las variedades americanas de la lengua, su morfología y su sintaxis, gracias a la expansión de los géneros discursivos del derecho, la historia, el relato, la ciencia y la poesía, que habían tomado cada vez más fuerza desde el reinado de Alfonso el Sabio en el siglo XIII y van enriqueciendo las capacidades de expresión de los hablantes de castellano, al tiempo de seleccionar elementos de su variedad en el proceso permanente de formación de su tradición culta.

“¿Qué quiero decir con la tradición culta? Todos los seres humanos recibimos la lengua de nuestros padres: son ellos los principales transmisores y la lengua que nos transmiten corresponde a su época y a la de épocas pasadas, todavía inteligibles para ellos, en que ciertas maneras de hablar se difunden en sus sociedades como costumbres y se valoran por muy diferentes motivos, ya sea porque son más fáciles de entender, suenan bien, son más precisas, las pone de moda cierto grupo social o porque resuenan en sus emociones”.

En ese sentido, en palabras de Luis Fernando Lara, hay costumbres verbales que se transmiten y se valoran, se cultivan dando lugar a múltiples tradiciones populares: las de una sociedad campesina son relativamente diferentes de las de una sociedad de pescadores o de obreros industriales; las de un pueblo aislado en las montañas se diferencian de las de un pueblo en el llano; las de un pueblo de Guerrero son diferentes de las de un pueblo de comerciantes.

“Desde siempre ha habido en las sociedades grupos que cultivan su lengua de manera más intensiva y tienen los medios para transmitirla; por ejemplo, los juglares que iban de pueblo en pueblo cantando hazañas de sus héroes míticos y reales, o los cantores de corridos en la historia de México, los trovadores medievales de origen noble que cultivaban el verso amoroso: los filósofos, historiadores, juristas, científicos que buscan explicar sus ideas con precisión”.

Sin embargo, un ámbito de las lenguas que, si bien recibe influencias de las maneras de hablar de sus sociedades en una época determinada, por el hecho de que es inconsciente —se sustrae en su mayor parte a la reflexión de sus hablantes—, varía con suficiente independencia, en especial en el ámbito de los sonidos.

“La fonética de una lengua y el sistema de orden perceptual identifica, en la permanente variación de las pronunciaciones, una forma invariable: el fonema es una forma perceptual invariable, pensemos en la enorme variedad que hay en español actual en la pronunciación de la “S”. La “S” que yo pronuncio es diferente de la “S” que pronuncia un madrileño y es diferente de la que produce un cubano”.

La influencia de una región

Una de las reflexiones que más tiempo suele llevar es el uso del español o el castellano para referirnos a la lengua. De acuerdo con Luis Fernando Lara, el conjunto de dialectos hispánicos, desde el siglo XVI hasta el presente, se puede llamar español; mientras que se llamará castellano, a partir de la misma época, al español de las dos Castillas.

“Entonces, tenemos el cuadro fonológico del castellano medieval, su evolución al español moderno de Castilla y su evolución al español moderno andaluz americano: todavía cuando apareció El Quijote, los extranjeros pronunciaban ‘Quixote’ en inglés, ‘Quichiot’ en francés y ‘Chisciotte’ en italiano; generalmente, cuando en una lengua extranjera toman nombre de palabras del español, las transcriben de acuerdo con su propia ortografía y esto quiere decir que en inglés, francés e italiano no oían Quijote”.

Una de las ideas primordiales de la segunda sesión del curso es que la lengua española hispanoamericana comparte similitudes léxicas y fonéticas con la región española de Andalucía; así, por ejemplo, en el mozárabe del siglo XIV se pronuncian palabras como “yengua” y no “llengua”, con lo que comienza la distinción entre la Y y la doble LL, o se pronuncia “habón”, “huan” y “muher”, en lugar de jabón, Juan y mujer.

“Además de esos importantes cambios fonológicos que dieron lugar a la llamada revolución fonológica de los siglos de oro, hubo cambios fonéticos que no alteraron el sistema, pero que vienen a caracterizar a varios dialectos modernos del español, como el fenómeno popular de aspirar la J”, explicó el lingüista, quien rememoró que, desde finales del siglo XV apareció en Andalucía la aspiración de ese final de palabra o de sílaba: de S seguida por consonante, “que es como oímos en toda la región del Caribe”.

Igualmente se produjo la desaparición de la D intervocálica, para decir “cansao” o “pehkao”, lo que ya se manifestaba desde el siglo XIV, aún cuando estos cambios no dieron lugar a cambios fonológicos, no alteraron el sistema y “lo único que hacen es que sirven para caracterizar diferentes dialectos del español”.

Otra de las reflexiones de Luis Fernando Lara en su conferencia “La lengua de los conquistadores. El castellano y sus dialectos. Andalucismo del español en América”, es el conocimiento que tenemos los hablantes del español de que nuestra lengua tiene cinco vocales, las cuales siempre notamos cuando están en una cierta posición dentro de la palabra, aunque ello no sucede de la misma manera en todas las formas de hablar.

“Lo notamos en muchísimas maneras de hablar de nuestros campesinos que, en ese sentido, han conservado formas de pronunciar más antiguas que las que tenemos nosotros, que hemos ido a la escuela y que estamos viviendo en una ciudad como ésta”, reconoció el colegiado durante esta segunda sesión del curso “Historia del español de México 2022”.

La historia completa de lo ofrecido por el integrante de El Colegio Nacional, Luis Fernando Lara, se encuentra disponible en el Canal de YouTube de la institución: elcolegionacionalmx.

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