REGINA: México ha cambiado en tan poco tiempo, desde que el nuevo gobierno asumió funciones. Hemos transitado por escabrosos caminos, pero se ha llegado a lo que el presidente quería: La República Amorosa, la República Feliz. Los más de 80 mil personas que han perdido la vida por el COVID, se murieron porque se murieron, según LÓPEZ GATELL, y la economía va, como quien dice, para arribota; no, qué digo, ¡para arribotota!

AGUSTÍN CARSTENS, ex gobernador del Banco de México, hoy gerente general del Banco de Pagos Internacionales del Banco Mundial, dijo ayer que el mundo enfrenta la grave crisis económica causada por la pandemia y ésta va a durar más de lo pensado, por lo que gobiernos, empresas y familias deben estar preparadas para enfrentar las dificultades que vienen, como problemas de insolvencia y bancarrotas.

¡Momento!, exclamaría el presidente en su mañanera, eso no va con México, porque aquí hemos aplicado otras estrategias que han resultado toda una lindura. O sea, que se preocupen países de Europa, como Francia, Alemania o España, que han optado por elevar el nivel de deuda y apoyar el rescate a las empresas. O sea, aquí la crisis es como un viento fresco soplando sobre el rostro de Juárez en su tránsito por el desierto.

El Fondo Monetario Internacional recomendó al gobierno, hace dos días, frenar los planes para aumentar la producción de refinación y posponer nuevos planes de refinería, como el que se realiza en Dos Bocas, hasta que sea rentable hacerlo. En un análisis, el organismo aseguró que las pérdidas de Pemex son cada vez mayores. En ese sentido, mencionó que también es aconsejable enfocar la producción sólo en campos rentables y vender activos no esenciales.

El presidente no se podía quedar callado (esto es imposible), y le respondió al FMI que sus directivos “ya no son los jefes de jefes” de antes; que los tiempos en los que este tipo de organizaciones dictaban la política económica del país ya habían terminado, por lo cual «Lo único que les pedimos es que nos respeten, que somos libres, que somos soberanos y que no son los organismos financieros internacionales los que dictan la política económica en México, como era antes».

POR OTRO LADO, ANTE LA INCERTIDUMBRE de lo que les esperaba, por el  pronóstico destructivo de la poderosa fuerza del huracán “Delta”, los cientos de miles de personas que viven en Yucatán, Quintana Roo y Campeche habrían mitigado el temor con un mensaje de su presidente: “Estamos con ustedes”. Pero no, contrario a esto, por iniciativa de él, los morenistas de la Cámara de Diputados cercenaban más de cien fideicomisos, entre ellos el FONDEN, para desastres naturales. Poquito de sensibilidad, por favor.

Si se pretende dar en propia mano a municipios y gobiernos estatales, los recursos que existen para los desastres naturales para que los damnificados agradezcan casi de rodillas el acto “misericordioso”, no se vale.

TAMPOCO SE VALE construir sobre las ruinas. Eso ocurrió con los conquistadores españoles –a los que ahora se exige disculparse por los estropicios causados a nuestros ancestros, en su patrimonio, dignidad y cultura- que arrasaron con todo (con fideicomisos no, porque no los había) al demoler monumentos, estelas, ídolos y templos, para construir sobre ellos los nuevos palacios. Más o menos lo de hoy.

Los conquistadores inculcaron y utilizaron el odio de unos contra otros. Tlaxcaltecas contra cholultecas y éstos contra mexicas, para sentar sus reales en nombre del Rey Carlos I de España. Ahí están las masacres de Cholula y del Templo Mayor que la historia da detalles.

LOS CONQUISTADORES vinieron a borrar toda una civilización. Trataron de acabar con todo, para erigirse en los constructores de un nuevo pueblo. Demolieron y quemaron ídolos e impusieron la nueva religión.

ESTO ME DA OCASIÓN PARA aludir a la estupidez del diputado local tabasqueño, de Morena para más señas, CHARLIE VALENTINO LEÓN FLORES VERA, quien hace unos días subió a la tribuna de su congreso para decirle a los más de 600 mil afectados por las inundaciones en Tabasco, que no se preocupen, que recen, porque la próxima semana llegará a Tabasco “el Mesías”, refiriéndose a la visita que realizará el presidente de la República a su tierra.

Durante la sesión ordinaria del martes pasado, en asuntos generales el legislador pidió la palabra y recordó desde la tribuna parlamentaria, que desde pequeño su madre le inculcó principios, por lo que definitivamente cree en Dios, por lo que en estos tiempos de inundaciones sólo queda rezar y pedir por los afectados. Pronto llegará “el Mesías” para ayudar a los ciudadanos que se vieron afectados: “No me queda más que recomendarle a todos ustedes que recen por Tabasco, que recen por las personas que más lo necesitan, que Dios próximamente y seguramente nos va a ayudar, porque el mesías en una semana más arribará a tierras tabasqueñas y con su ayuda Tabasco saldrá adelante, Dios los bendiga todos”, señaló.

De plano, no tiene ni tantita ma…sa cerebral.

P.D.- Creo que ya merezco premio por las “horas-nalga” ante ventanillas del ISSSTE. Llevo meses tramitando la devolución de mis aportaciones. Largas filas bajo el sol y luego salas de espera. Cada vez son  más problemas y más papeles. Espero ver con vida el fruto de mis trámites. 

armandorojasarevalo@gmail.com

rojas.a.armando@hotmail.com

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