Inicio POLÍTICA Rolando Quevedo, decano del periodismo porteño

Rolando Quevedo, decano del periodismo porteño

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Por Gabriel García-Márquez

“UN PERIODISMO DE CEPA”

“RESPIRANDO PERIODISMO POR LOS POROS”

Rolando Quevedo Lara, autor de la columna De Primera Mano, quien recientemente cumplió 79 años, es uno de los periodistas más leídos en Veracruz, su columna se ha publicado de manera ininterrumpida en el Diario Liberal del Sur desde hace 25 años y ha sido un personaje importante del periodismo veracruzano. Rolando Quevedo es uno de los decanos de la prensa porteña, por lo que este 1º de diciembre recibirá un digno reconocimiento de parte de los más destacados periodistas de Coatzacoalcos, quienes valoran la primera mano de Rolando quien estará presente en este importante evento que a manera de conversatorio se celebrará en el Centro de Convenciones a iniciativa de comunicadores de primer nivel como Alfonso Villalobos, José Luis Pérez Cruz, Irma Santander, Jesús Hernández Tea y Gerardo Enríquez.

La carrera profesional de Rolando Quevedo es tan larga que no podría relatarse en una sola entrevista; sin embargo, podemos decir que es de los más grandes columnistas que ha dado Veracruz, cuya trayectoria es una extensa línea del tiempo que lo ha llevado por distintos medios donde su pluma fue dejando huella con sus atinados comentarios.

Su columna se sigue publicando en el Diario Liberal del Sur, donde ha fungido como director entre 1998 y 2007, convirtiéndose después en vicepresidente de esta casa editorial, donde hasta la fecha colabora aportando su vasta experiencia y su especial estilo de hacer columna política.

José Rolando Quevedo Lara a sus 79 años cumplidos forma parte de una estirpe de columnistas y periodistas que han dejado huella en Veracruz, haciendo un periodismo de calidad con investigación y análisis. Muchos de estos periodistas contemporáneos ya se han adelantado, pero el “reportero” Rolando Quevedo, que es como a él le gusta autodefinirse, sigue escribiendo su columna De Primera
Mano, despertando polémica y formando opinión entre sus lectores.

Una vez alguien dijo que a Rolando Quevedo ya nadie lo lee, entonces el columnista escribió tan solo una línea hablando sobre las maldades de ese alguien, que de inmediato llegó llorando al periódico a pedir que no se le atacara.

¿Pero si nadie lee a Rolando, qué te preocupa? Le dijimos y tuvo que resignarse, porque si alguien es leído en este puerto es Rolando Quevedo Lara.

La mayor parte de su vida la ha dedicado al periodismo y ha vivido 40 años en Coatzacoalcos, aun cuando nació en Tierra Blanca, pero donde realmente creció y se formó fue en el Puerto de Veracruz, donde comenzó a respirar periodismo por todos los poros, como él dice, desde los 15 años trabajó en El Dictamen de la familia Malpica, pero algo lo atrajo a Coatzacoalcos donde hoy disfruta de sus amigos y de su familia al lado de su esposa Lupita Tiburcio, una gran mujer que desde que nació estaba predestinada a ser el motor de su vida. Nacieron casi al mismo tiempo y se casaron el mismo día de su cumpleaños. Así es el destino.

Durante su carrera ha recibido muchos reconocimientos, entre ellos 2 premios nacionales de periodismo y 5 estatales, solo por comentar algunos.

Aun cuando fue difícil entrevistar a Rolando Quevedo, finalmente accedió a contarnos parte de su historia en esta conversación que podría ser el principio de un libro de memorias que seguramente ya estará escribiendo.

La vida de Rolando Quevedo inicia en Tierra Blanca, Veracruz donde nació el 14 de octubre de 1944, en una familia tradicional, entre campesinos puros, “Mi madre me envolvía entre sábanas blancas de manta, después nos iríamos a Veracruz alumbrados por la luna de plata, como bien lo dijo El Flaco de Oro, Agustín Lara.

Posteriormente las últimas cuatro décadas las he vivido en Coatzacoalcos. Me casé el 14 de octubre de 1972 con Lupita Tiburcio González, la mujer que desde que nació hice mía. Yo vi la primera luz a las 14:00 horas; ella a las 15:00 de aquel 14 de octubre de 1944. El número 4, lo nuestro para todo en nuestra larga vida de triunfos. Los sinsabores, los olvidamos a las 24 horas de la pasada Noche Buena”.

Rolando Quevedo quien se ha declarado bebedor de whisky, tequila y hasta agua bendita; reconoce que su esposa es una excelente chef, que cocina riquísimo y le encantan todos los platillos que surgen de la cocina de su amada esposa, por lo que no tiene un platillo favorito, siempre y cuando sea cocinado por Lupita.

Le gusta la lectura y recomienda leer La verdadera Historia de México de Heberto Castillo, un referente de la izquierda mexicana. Y se declara fan del escritor y periodista Luis Spota, autor de libros como Palabras Mayores, Retrato Hablado, el Primer Día y Casi el Paraíso entre más de 30 obras que hicieron época. Obras imprescindibles que hay que leer.

Don Rolando tiene muchos amigos con quienes acostumbra a ir al café del Hotel Enríquez, sus amigochos, como él cariñosamente les dice, son quienes siguen a pie juntillas las aventuras en el café polacos… y la vida de quienes prefiere no decir sus nombres para que no olvidar a ninguno de ellos. Son sus “cuatrochos” de siempre, de todos los días. Sin embargo, su mayor orgullo son su esposa Lupita, sus hijos y sus nietos, que son en sus palabras “lo más valioso que me ha dado Dios”.

GGM.- ¿ROLANDO QUEVEDO, NOS PUEDES HABLAR DE CÓMO HA SIDO TU TRAYECTORIA PROFESIONAL?
ROLANDO QUEVEDO.– Respiro periodismo por todos los poros; mi sangre negra por la tinta que circula en las venas, casi nací bajo una rotativa, con 15 años a cuestas, mis primeros pasos entre crisoles que hervían aleaciones de metales, iban a moldes que formaban cilindros y conformaban las planas de la edición diaria; antes de esos, ¡Ah! los linotipos en los que un artista ante un teclado similar a una máquina de escribir, pisaba una tecla, formaba palabras que componían una línea con los cuadratines que se requerían que midiera, movían palanquilla a la derecha, bajaba el componedor, llevaba la línea al distribuidor y se iban componiendo los textos tipográficos que fundía el metal de las letras de una línea completa de texto y facilitaba la composición, la llevaban a una galera, después a una mesa formaban la página. A continuación, la plana de metal, la trasladaban a una matriz, especial cartón que fabricaban para que recibiera la impresión de todo lo de esa plana en metal que llevaba las fotografías ídem trasladadas a metal, de
ahí al crisol del que salían los cilindros que se instalaban en las unidades de la rotativa… a los 17 años, fui el principal “traidor” en ¡la redacción!, iba por los cigarros, los refrescos, las tortas… empírico pues, de pura cepa.

GGM.- ¿DESDE CUÁNDO VIVES EN COATZACOALCOS Y POR QUÉ LLEGASTE A ESTE PUERTO?
ROLANDO QUEVEDO.- Hace 41 años, mi esposa me pidió un futuro verdadero para los hijos, El Dictamen de los Malpica no nos garantizaba nada, entonces busqué y encontré en el mapa a Coatzacoalcos, municipio virgen en muchos aspectos, dos de ellos, el periodístico y el educativo.

GGM.- ¿CÓMO Y CUÁNDO DECIDISTE SER PERIODISTA?
ROLANDO QUEVEDO.- Siento que traía el periodismo en las venas, pero la vida me permitió tener cuatro escuelas que me formaron:

El Dictamen de Veracruz, del 12 de octubre de 1959 al 25 de febrero de 1979, 20
años.
Matutino de Coatzacoalcos, seis meses, de abril a octubre de 1979.
Diario del Istmo, noviembre de 1979 a 1998, 19 años.
Liberal del Sur, del 27 de noviembre de 1998, a la fecha: 24 años.

GGM.- ¿CÓMO COMENZÓ TU VIDA EN EL PERIODISMO?
ROLANDO QUEVEDO.- En la escuela mañana y tarde, y por la noche en el periódico; en las madrugadas, bohemia pura con los monstruos del periodismo de aquellos años en El Dictamen; Don Alfonso Valencia Ríos, Don Antonio Salazar Páez, Don Julio Sergio Guerrero, Don Augusto M. González, Don Bartolomé Padilla, Don Antonio Herrera Cerezo. Ellos me llevaron de la mano.

El Principal, el Profe Valencia Ríos, allá en el rincón tenía su escritorio al que rodeaban hasta siete escribanos, o séase las personas cuyo oficio es escribir lo que les dictan, también llamados amanuenses; el Profe dictaba casi al mismo tiempo el editorial del día, la nota principal, la roja, hasta la de sociales. En una coma, detenía ese dictado, pasaba al siguiente tema, casi sin parar. Yo fui uno de
esos escribientes, con él, las primeras letras… y hasta la fecha.

GGM.- ¿CÓMO HA INFLUIDO LA TECNOLOGÍA Y LAS REDES SOCIALES EN TU LABOR PERIODISTICA?
ROLANDO QUEVEDO.- Uno está obligado a mantener la línea de conducta: comunicar e informar, para contribuir a la formación de la opinión pública.  Se imponen ímpetus, vehemencias; también furia, viveza, prontitud y resolución. Se diversifica el material informativo. No suponemos que se publica todo lo que les importa, pero sí, se asume que la mayoría lee nuestros temas importantes. Las investigaciones que hemos hecho respaldan este supuesto, qué interesa a toda una variedad de público o de comunidades. ¿Cómo encontramos que se interesan en leernos?… Otra idea, que otros siguen del principio al fin… siguen la huella,
incluso ahora en mi cuenta de Facebook.

GGM.- ¿HAY ALGUNOS TEMAS QUE TE APASIONEN MÁS QUE OTROS?
ROLANDO QUEVEDO.- Mi columna DE PRIMERA MANO tiene como finalidad transmitir información y, a su vez, divulgar ideas asociadas a personas o entidades concretas. Está muy presente en la vida cotidiana de nuestros lectores. Es un artículo razonador, orientador, analítico, valorativo –según los casos–. Su finalidad es idéntica a la del editorial, que cumple un cometido propio de la solicitación de opinión y en un nivel análogo al del editorial. Explica sus noticias, su alcance, sus consecuencias y toma postura ante los datos que aporta la noticia. Trata temas de opinión, interpreta y comenta temas de actualidad.  Habla de los hechos más
actuales y, normalmente, los que tienen más implicaciones o generan más debates en nuestra sociedad. Con estilo y estrategias de redacción personales.

Adopta tono formal o informal e irónico, polémico o suave y humorístico, de acuerdo con el tema que se toca. Se escogen los temas que interesan dentro de ese ámbito, y desde las perspectivas los presento para atraer a los lectores.

GGM.- ¿DURANTE TU VIDA PERIODISTICA EN CUÁLES MEDIOS DE COMUNICACIÓN HAS PARTICIPADO?
ROLANDO QUEVEDO.- Además de El Dictamen, El Matutino, Diario del Istmo, Liberal del Sur, Diario Los Tuxtlas. Esporádicamente escribí en Proceso, El Universal, Excélsior, Notiver, Radio y en Televisión. Hoy también en las redes sociales, en Facebook principalmente.

GGM.- ¿A QUÉ COLUMNISTAS SIGUES EN LA PRENSA NACIONAL?
ROLANDO QUEVEDO.- Leo a Enrique Quintana, Raymundo Riva Palacio, Salvador Camarena, Sergio Bustamante, F. Bartolomé, Carlos Loret de Mola y José Cárdenas, principalmente. Y pos supuesto a quien más admiro es Armando Fuentes Aguirre, mejor conocido como Catón, quien también ha sido colaborador del Liberal del Sur en algún tiempo.
Y reconozco la labor del periodista veracruzano Alfonso Valencia Ríos, quien es todo un personaje. Hombre de entrega, de mente ágil que sabía hacer periodismo y me enseñó a escribir.

 
GGM.- ¿QUÉ ES LO QUE MÁS DISFRUTAS DE TU PROFESIÓN?
ROLANDO QUEVEDO.- Ejercer un periodismo ético, honesto, libre e independiente. El compromiso fundamental, luchar por la verdad, la justicia, el bien, el interés común, la familia, la democracia, la honestidad, que prevaleciera el sentido de la decencia y las buenas costumbres. Se impone “disciplina”, valor fundamental para lograr la excelencia. “confianza”, nos acompaña siempre para
realizar bien las labores. Valor fundamental, la “puntualidad” para lograr que el proceso de elaboración sea actual. Se impone “responsabilidad” para realizar funciones con entusiasmo, alegría, dinamismo y energía contagiosa. “Calidad” que implica esfuerzo diario para realizar el trabajo lo mejor posible, poniendo en cada detalle dinamismo y creatividad, de tal forma que las acciones se reflejen en las columnas. Conducirnos siempre con “honestidad”, con la verdad en cada una de las actividades que se empeñaron, con acciones transparentes en el servicio.
 
GGM.- ¿QUÉ LES RECOMENDARÍAS A LOS JÓVENES QUE QUIEREN ESTUDIAR COMUNICACIÓN O PERIODISMO?

ROLANDO QUEVEDO.- Les recomiendo una sola cosa: Lean, lean, lean, lean, lean y lean. Y que sigan leyendo siempre, solamente así podrán superarse y hacer bien su trabajo.

GGM.- ¿QUÉ HA SIDO PARA TI PERTENECER AL DIARIO LIBERAL DEL SUR?
ROLANDO QUEVEDO.- Pertenecer al Liberal me fortifica, me hace fuerte, me vigoriza, me refuerza, me robustece, me tonifica, me endurece, me consolida, me afianza, me asegura, me blinda, me fortalece, pues. Es el único periódico del mundo al que importa lo que ocurre en nuestro pueblo. El lema demasiado simplificado, pero la verdad es que se centra en la fuerza básica del periódico.

Escribimos para Don Juan Pueblo, con sentido de servicio a la comunidad.

GGM.- ¿TIENES ALGÚN SUEÑO QUE TODAVÍA NO SE TE HAYA CUMPLIDO?
ROLANDO QUEVEDO.- Que se cumplan los proyectos de mis nietos Rolando, Rodrigo, Fernando, Mateo y Mary. Y por supuesto también los de mis hijos.

Al concluir esta conversación a Rolando Quevedo le brillan los ojos y quiere decir algo más para rematarla:
“He tenido una vida de triunfador por lo que he logrado y por los reconocimientos que he recibido, por lo que todo lo reduzco a una sola frase: GRACIAS A LA VIDA”.
Sin duda, el reconocimiento que le otorgarán este 1º de diciembre es más que bien merecido, para un decano de la prensa veracruzana, quien aún tiene muchas líneas por escribir, pues como él mismo lo ha dicho lleva tinta en las venas.

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