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Sin agua o Conagua

El problema de la escasez de agua se ha venido agravando en todo el país, sin
que hasta ahora se haya encontrado la solución más adecuada, ya sea para
abastecer o para almacenar este líquido de vital importancia tanto para la
sobrevivencia humana como para los cultivos y el sostenimiento de los animales.

Una de las ciudades que más ha dado de qué hablar en este tema es Monterrey,
la capital de Nuevo León, considerada entre las más pobladas de México, que
está padeciendo una de las crisis de abasto de agua más severa en los últimos 20
años.

Las causas son la baja de los niveles de lluvia, el crecimiento de la demanda y por
supuesto que el consumo promedio por habitante se ha incrementado
considerablemente a causa del calor.

El actual gobernador de Nuevo León, Samuel García, nunca imaginó que el
desabasto de agua se convertiría en el problema más urgente a resolver, después
del combate a la inseguridad. En un principio quiso quitarse de encima esta
responsabilidad, pero ante las críticas tuvo que entrar al quite y recorrer todas las
presas y embalses para ver las fugas y robos de agua, por lo que han disminuido
el nivel de las presas. Monterrey se abastece principalmente de La presa El
Cuchillo que aporta el 35% del agua, presa La Boca aporta el 15.5% y Cerro Prieto
el 12.5%

En el recorrido el gobernador neoleonés descubrió que dos de las presas que
aportan más de una cuarta parte del agua, están ya a punto de secarse. Otras
fuentes del agua que consumen los regios son pozos, túneles, manantiales y
galerías filtrantes. Sin embargo, los niveles han disminuido, La presa El Cuchillo
bajó su nivel a un 45.5%, La Boca a 8.22% y Cerro Prieto a 2.6 %

ACCIONES URGENTES
Entre las acciones que tomó el gobierno del estado, además de esperar a que
llegaran las lluvias con mayor intensidad, bombardeando nubes, es cerrar las
compuertas o tomas de quienes se abastecen sin tener concesión o sin pagar
ningún derecho. La mayor parte de esta agua se usa para la agricultura, luego la
industria y finalmente para el consumo doméstico de las zonas urbanas que cada
vez son más habitadas.

Es un hecho que actualmente cada año está lloviendo menos en aquella región
del país y que la tendencia de captación ha ido a la baja debido a que la Conagua
no ha puesto la debida atención a la solución de este grave problema.

Pero qué te preocupa si eso es en Monterrey dirían muchos; sin embargo, es un
problema que podría replicarse en otras regiones del país sino es que, en todo el
territorio nacional, donde la población ha ido creciendo desordenadamente y las
zonas urbanas han ido cubriendo toda la superficie con casas, cemento o asfalto
impidiendo la filtración del agua de lluvia hacia los mantos freáticos y los pozos.

EL COLAPSO HÍDRICO
El colapso podría llegar muy pronto, toda vez que la Conagua no está realizando
bien su trabajo en ninguna parte, ni en las ciudades ni en el campo, porque la
población aumenta, los consumidores, sean industriales o urbanos, son más y no
hay concienciación de cómo debe cuidarse el agua consumiendo menos y dejar
de desperdiciar.

Las campañas publicitarias que antes se hacían en los medios como “gota a gota
el agua se agota” o ”¡Ciérrale!” eran buenas, pero ahora nadie hace nada por crear
conciencia sobre el cuidado del agua. En la Ciudad de México han implementado
una campaña cuyo slogan es “¡No la riegues! Cuida el agua”.

Hace falta reglamentar el uso del agua, imponiendo sanciones o multas para
aquellos que se les encuentre desperdiciándola.

Hay poblaciones donde tienen que comprar agua de garrafón para el servicio de la
casa, por supuesto no de marca, pero sí agua purificada que extraen de pozos
artesianos para resolver sus necesidades en la familia.

En el caso de Coatzacoalcos el desabasto es frecuente y por largo tiempo; sin
embargo, el recibo llega puntualmente, aunque haya meses en que no les haya
caído ni una gota a sus tinacos o cisternas.

Por otro lado, hay fugas que los vecinos han estado reportando periódicamente sin
que la CMAS haga nada por repararlas, toda esa agua se ha ido convirtiendo en
un foco de infección y de olor pestilente, además de ser un desperdicio que bien
pudiera abastecer a las colonias.

No hay que olvidar que el agua es un derecho para todos, pero hay que cuidarla,
porque esto también es responsabilidad de todos, incluso de la Conagua y de los
gobiernos locales.

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