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Lecturas filosóficas para el Siglo XXI apuesta por contribuir “a la calidad del debate democrático 

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  • Se presentó el libro Lecturas Filosóficas para el Siglo XXI, coordinado por Luis Fernando Lara y José Ramón Cossío, miembros de El Colegio Nacional, además del investigador Guillermo Hurtado. 
  • Para Luis Fernando Lara, se trata de una obra que busca ayudar a formar ideas y opiniones claras, y bien justificadas, acerca de distintos temas contemporáneos que se tratan en él. 
  • “Uno de los elementos fundamentales del libro, más allá de la posición que se tenga respecto a la política, a la sociedad, a los valores, es la importancia de volver a plantearnos los grandes problemas de la humanidad”: José Ramón Cossío
  • Los filósofos y las filósofas han buscado dar respuesta, a su manera, a las grandes cuestiones de su tiempo, en palabras de Guillermo Hurtado 

En tiempos en que la ética y la moral parecieran ser términos en desuso, sino en plena desaparición —por lo menos desde algunos ámbitos—, en El Colegio Nacional se propusieron recuperar las conferencias que se presentaron como parte del ciclo Lecturas Filosóficas para el Siglo XXI, para darle forma de libro, con los comentarios de los colegiados Luis Fernando Lara y José Ramón Cossío, así como de Guillermo Hurtado, investigador del Instituto de Investigaciones Filosóficas-UNAM. 

“El título del libro responde a una necesidad de nuestro tiempo: poner en manos del ciudadano de a pie, del maestro de escuela, del abogado, del político, una obra que le ayude a formarse ideas y opiniones claras, y bien justificadas, acerca de temas contemporáneos que se tratan en él: la moral y la ética, la justicia y el derecho, los caminos de las democracias y sus posibles y necesarias realizaciones constitucionales”, señaló el lingüista Luis Fernando Lara durante la presentación del volumen, celebrada de manera presencial en el Aula Mayor de la institución y transmitida a través de sus redes sociales. 

Se trata de temas presentes en la discusión pública contemporánea de México y que corresponden a preocupaciones centrales de la vida pública mexicana, más allá de que, desde hace muchos años, la presencia pública del pensamiento filosófico parece haberse retraído en buena parte del mundo, impulsado por la manera en que se organizan hoy día las universidades, pero en México han existido pensadores que permiten su vigencia. 

Antonio Caso José Vasconcelos contribuyeron con su pensamiento a la creación de instituciones que hoy nos enorgullecen, como la Universidad Nacional o El Colegio de México, y a dotar al país de una idea de lo que debía ser la educación; Luis Villoro nos planteó el complejo problema de la relación entre la política nacional y las reivindicaciones de los pueblos indígenas. Las contribuciones de los tres en el pasado nos muestran la importancia y la necesidad de que el pensamiento filosófico se siga manifestando, como lo hicieron ellos en sus días”, aseguró Luis Fernando Lara. 

Estas lecturas nos muestran el papel vital que tienen las aportaciones de la filosofía a la educación, a las contribuciones de la ley y a lo que significa construir una democracia, sostenerla y mejorarla, “frente a la oleada populista y autoritaria que está cruzando por el mundo y también por México”. En ese sentido, Luis Fernando Lara recordó, como un ejemplo del contenido del libro, una frase de Héctor Zagal, con la que cierra el ensayo publicado dentro del volumen: “La gran maestra de la virtud es la ley: sin la vivencia cotidiana del imperio de la ley, la enseñanza de la virtud está destinada al fracaso. De ahí que el político, el gobernante sea el gran maestro de la virtud o, por el contrario, el obstáculo fundamental”. 

Guillermo Hurtado, investigador del Instituto de Investigaciones Filosóficas-UNAM, se planteó un par de preguntas durante su participación: ¿Por qué El Colegio Nacional debería preocuparse por la filosofía? ¿En qué le beneficia a su público este tipo de actividades? En especial porque “hay una idea caricaturesca de los filósofos, como personas alejadas de lo que sucede a su alrededor. Anécdotas como la de Tales de Mileto que cayó en un pozo por estar mirando a las estrellas ilustran ese prejuicio”. 

“No obstante, hay que tener en cuenta que, a lo largo de su historia, los filósofos y las filósofas han buscado dar respuesta, a su manera, a las grandes cuestiones de su tiempo. Los representantes más destacados de la tradición filosófica mexicana, pienso en personalidades como Antonio Caso, Samuel Ramos o Luis Villoro, también adoptaron un compromiso con su realidad circundante y, al mismo tiempo, se cuidaron de no convertirse en ideólogos del poder en turno”. 

Este mismo compromiso crítico fue la característica del ciclo de conferencias de 2019, en donde se habló sobre conceptos que, en años recientes, han entrado en tensión, no sólo en México, sino en otras partes del mundo: ética y moral, justicia y ley, democracia y el liberalismo, enfatizó el filósofo. 

Entre la ética y la moral 

En el libro Lecturas Filosóficas para el Siglo XXI participan los filósofos Paulette Dieterlen, Ángeles Eraña y Juan Antonio Cruz Parcero, adscritos al Instituto de Investigaciones Filosóficas de la UNAM; Héctor Zagal, de la Facultad de Filosofía de la Universidad Panamericana; Roberto Breña, del Centro de Estudios Internacionales de El Colegio de México; y los juristas José Ramón Cossío Díaz y Diego Valadés, miembros de El Colegio Nacional. 

Durante sus comentarios, Guillermo Hurtado recordó que el gobierno actual imprimió miles de ejemplares de la Cartilla moral de Alfonso Reyes y de una llamada Guía ética, lo que le sirvió para distinguir entre ética y moral. “Podemos decir que aquella guía ética es, en realidad, una guía moral: una guía sobre cómo vivir de acuerdo con el bien, pero no alcanza a hacer una reflexión sobre la vida buena”. 

De esa forma, la guía se ofrece como un instrumento auxiliar para la formación moral fuera de la escuela. “¿Cuál es la moral de la guía? Es evidente que el grueso de los preceptos de la guía está formado por una especie de cristianismo descafeinado: una moral de procedencia cristiana que no adopta de manera explícita la existencia del dios cristiano” y, si lo que se buscaba era recuperar la tradición moral del pueblo de México, es probable que los autores hayan acertado; sin embargo, el problema de esa moral semicristiana es que muchos de sus preceptos quedan sin fundamento. 

Desde hace varios años, los gobiernos de nuestro país han manifestado estar muy preocupados por la moral, pero no así por la ética. Esto se constata cuando este año, 2023, la asignatura de ética va a ser eliminada de la educación media superior que ofrece la SEP. Por desgracia, esta desaparición ya estaba anunciada desde hace mucho tiempo, cuando menos desde comienzos de este siglo. 

José Ramón Cossío, miembro de El Colegio Nacional, está convencido de que uno de los elementos fundamentales del libro, más allá de la posición que se tenga respecto a la política, a la sociedad, a los valores, es la importancia de volver a plantearnos los grandes problemas de la humanidad, en particular esos grandes desafíos de la organización social, en su sentido más amplio, bajo la realidad de lo que actualmente estamos viviendo, desde luego en México, pero también en otras partes del mundo. 

“Pienso en el hecho de que estamos viviendo un cambio muy profundo de época, la cual no pasa exclusivamente por el presidente López Obrador o la Cuarta Transformación, sino es un cambio de una gran magnitud la que se vive en todo el mundo: valores, elementos, señales o ejes, han sido desplazados o están en proceso de desplazamiento en el mundo”, recalcó el constitucionalista, quien encuentra ciertos elementos para asegurar que vivimos una época de quiebre, de cierre de algunas condiciones. 

“Aspectos que nos servían para entendernos, para tolerarnos, para soportarnos —si queremos llegar al último de los extremos de la convivencia— se están fracturando”. A su parecer, atravesamos por un momento complicado, en el cual algunos elementos en los que teníamos estructurada nuestra convivencia no están resistiendo, “algunos de los elementos con los que quisiéramos sustituir nuestras formas de convivencia no están soportando y, algo que me parece muy importante, es que algunas de las líneas con las que podíamos resolver algunos conflictos tampoco están resistiendo”. 

De acuerdo con José Ramón Cossío es muy complicado suponer que todos los conflictos humanos se van a resolver por medio de litigios judiciales, de ahí su convencimiento de que estamos en un momento en que muchas de estas categorías no están sirviendo desde el pensamiento jurídico, ni del ético o del democrático: “hay momentos en la historia en la que se agravan las crisis, las contradicciones, y es muy complicado hacer uso de ciertos referentes” y este es uno de ellos, comentó el colegiado. 

La presentación del volumen Lecturas Filosóficas para el Siglo XXI se encuentra disponible en el Canal de YouTube de la institución: el colegionacionalmx. 

Sigue las transmisiones en vivo a través de las plataformas digitales de  

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