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Especial Emergencia Climática. El Ecocidio, crimen sin castigo

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Por Marlene Corona*, Ciencia UNAM-DGDC

¿Te has preguntado por qué no existen leyes a nivel global que castiguen a quienes cometen crímenes contra el ambiente? Sobre todo, cuando los daños son difíciles de reparar o son irreversibles.

Acciones como el derrame de petróleo a gran escala, la extracción de recursos naturales de manera irracional, la contaminación de los mares, entre otras acciones que pueden prevenirse, ocasionan la pérdida de especies y ecosistemas. En su mayoría quienes cometen estos actos no reciben sanción alguna.

Ante esta situación, un grupo internacional de expertos, impulsados desde la sociedad civil, generó una iniciativa para que sea tomada en cuenta en la Corte Penal Internacional, con la finalidad de modificar el Estatuto de Roma y lograr que se reconozca el ecocidio como un crimen internacional. Actualmente no existe un marco jurídico que garantice la protección del medio ambiente a nivel global.

La propuesta establece como ecocidio aquellos actos ilícitos o arbitrarios que causen daños graves y duraderos al medio ambiente.

En caso de que esta iniciativa sea aprobada, la Corte Penal Internacional podrá ejercer sanciones. Sin embargo, únicamente será aplicable en aquellos países que la aprueben. Asimismo, quienes acepten su inclusión, deberán incorporar dichas acciones en sus propias legislaciones.

Esta Ley se incorporaría al Estatuto de Roma, instrumento que reconoce cuatro crímenes de trascendencia para la humanidad: el genocidio, los crímenes contra la humanidad, los crímenes de guerra y el crimen de agresión.

Incorporar al ecocidio dentro de este conjunto de crímenes, lo equipararía al mismo nivel de importancia global que un genocidio, comentó Jacobo Dayán, especialista en Derecho Penal Internacional, Justicia Transicional y Derechos Humanos.

Por su parte, José Antonio Guevara, doctor en Derecho por la Universidad Carlos III de Madrid, mencionó que, con esta iniciativa se pretende sancionar y castigar desde el derecho penal, aquellas destrucciones masivas o a gran escala.

“En tanto este crimen de Ecocidio no esté definido en el Estatuto de Roma, solamente se podrá conocer por la CPI aquellos crímenes que se cometan después de que esta enmienda entre en vigor para los Estados que la hayan reconocido”.

Las semillas de la tipificación como delito        

Durante la Guerra de Vietnam, las fuerzas armadas de los Estados Unidos utilizaron herbicidas, agente naranja, para destruir el hábitat natural de las tropas norvietnamitas y evitar alguna emboscada. Este suceso detonó la preocupación por castigar tales delitos medioambientales.

Desde los años noventa se estableció la Corte Penal Internacional, en cooperación con el sistema de las Naciones Unidas, para juzgar aquellos crímenes graves de trascendencia internacional. Sin embargo, desde aquel entonces no se incluyó la protección del medio ambiente como un bien jurídico internacional.

En 1972, el entonces primer ministro de Suecia, utilizó por primera vez el concepto de Ecocidio en la Conferencia de Naciones Unidas Sobre el Medio Ambiente.

Posteriormente Polly Higgins, abogada que intentó tipificar el ecocidio dentro del Derecho Internacional, definió tal concepto como “el daño extenso, la destrucción o la pérdida de uno o más ecosistemas de un territorio dado, ya sea por intervención humana o por otras causas, a un grado tal que el disfrute pacífico por los habitantes de ese territorio se vea gravemente limitado, ahora o en el futuro”.

La definición de Ecocidio pretende ligar dos conceptos, por un lado, el prefijo eco, que apela a la palabra oikos que significa casa; y por otro lado el sufijo cidio, que se refiere a la destrucción o muerte. Con la conjunción de estas dos palabras se busca mandar el mensaje de que la destrucción o muerte de nuestro hogar es algo que debe estar prohibido, comentó José Guevara.

“Para que cuando se trate de destrucciones masivas o a gran escala, estas puedan ser sancionadas y castigadas desde la perspectiva del Derecho Penal”

Actualmente la propuesta de incorporar al Ecocidio como un delito internacional surge a raíz de la crisis ambiental a nivel global. Lamentablemente los intereses económicos de los países siguen siendo más importantes que la protección del ambiente. Esto nos habla de la falta de compromiso que existe por parte de los diferentes gobiernos a nivel internacional.

Y es que, actualmente sólo existen multas administrativas para quienes cometen daños ambientales irreversibles, pero no leyes internacionales que los sancionen. Para muchas empresas resulta fácil pagar millones de dinero a costa de la destrucción del planeta; esta situación no resuelve el problema, ni restituye la vida de las especies, mencionaron los especialistas durante su participación en el conversatorio titulado Ecocidio como competencia de la Corte Penal Internacional, en el marco del Festival El Aleph 2022.  

Por tal motivo es necesaria la incorporación de una ley que penalice la destrucción del ambiente, ya que de lo contrario seguirán cometiéndose crímenes en contra de éste.

¿Qué tan cerca estamos de que el ecocidio sea un crimen internacional?

Tipificar el ecocidio como un delito, depende de los Estados miembros de la Corte Penal Internacional; para que  suceda es necesaria la aprobación de dos tercios de los países.

Esta iniciativa, que surge desde la sociedad civil, se encuentra a disposición de que algún país proponga la enmienda al Estatuto de Roma; si esto sucede, será posible dar paso al proceso legal de ratificaciones, comentó Jacobo Dayán.

Con ello se pretende criminalizar la destrucción de los ecosistemas y evitar daños irreversibles a través de una legislación internacional que incida sobre los propios países. Y tú ¿consideras que este crimen debe ser incluido en el sistema de justicia penal internacional?

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Becaria en la Dirección General de Divulgación de la Ciencia

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